viernes, 7 de agosto de 2015

"Todo pasa y todo queda"

Doctor Who es una serie única en su especie. No es la primera serie de ciencia ficción que existe, no es la primera vez que se tratan los viajes en el tiempo en la televisión, no es la única con un extraterrestre de protagonista, tampoco es la primera (ni será la última) con una gran popularidad y longevidad. Y aún así, hay muchos factores que distinguen a esta serie del resto; discutirlos todos sería un despropósito, por lo que en esta entrada me centraré en uno que creo que es el principal factor de distinción: Doctor Who se asienta en un cambio permanente y muchas veces drástico, buque insignia de la serie y marca distintiva de su protagonista, cambio que es a la vez la bendición y la maldición del fandom.

Sí, queridos lectores y lectoras, me estoy refiriendo a las regeneraciones.


¿No es curioso que posiblemente el elemento que hace más original a Doctor Who sea uno de los que causa más peleas dentro del fandom? Sin regeneraciones, yo no estaría aquí ahora mismo hablando de esta serie, y la gran mayoría de los que estáis viendo esto tampoco, entre otras cosas porque la mayoría no habíamos nacido cuando William Hartnell tuvo que dejar el papel. La regeneración es uno de los signos más visibles de los que disponemos para identificar al Doctor como miembro de una especie diferente, y la principal manera que ha tenido la serie de sobrevivir durante todo este tiempo.

Por supuesto que cambios en la plantilla de actores es algo natural y recurrente, tanto en el cine como la televisión; también entre los personajes protagonistas (me viene a la mente Star Trek y los varios Kirk y Spock que existen). Pero la gran diferencia con respecto a Doctor Who es que, cuando se reemplaza un actor o actriz importante por otro para hacer el mismo personaje, es normalmente en el contexto de los remakes: quizá el argumento y las tramas son las mismas con un giro, o se crean nuevas historias con un nuevo casting, pero la intención es que el personaje sea más o menos el mismo (todos los Sherlock Holmes que existen son, en el fondo, el mismo que salió de la imaginación de Arthur Conan Doyle), solo que situado en un contexto diferente.

Y he ahí la novedad que planteó Doctor Who: cambiar al protagonista por completo, sin buscar actores físicamente parecidos, darle una nueva personalidad y volverle a colocar en el mismo universo, en la misma historia. En definitiva, añadir un nuevo eslabón a la cadena y seguir tirando como si nada hubiera cambiado. Esa es la magia de esta serie, eso es lo que la hizo única y legendaria, no tener miedo a volver todo del revés... pero a la vez seguir manteniendo el mismo hilo conductor, y no dar al espectador en ningún momento la sensación de que estaba viendo algo totalmente opuesto.


Doce Doctores después (o trece, si contamos a John Hurt), la serie sigue funcionando y atrayendo a nuevos espectadores cada temporada, reinventándose y a la vez manteniéndose fiel a su esencia. ¿Es posible que la regeneración sea parte de la clave para el éxito? En mi opinión, rotundamente sí: Doctor Who va a cumplir 52 años este noviembre y ahí sigue, en la cúspide; teniendo en cuenta los parones y la cancelación que se vivieron durante la serie clásica, es innegable que el hecho de cambiar de actor protagonista regularmente fue la clave para mantener la serie fresca. Entonces, ¿por qué las regeneraciones son motivo de tanta discusión entre los whovians?

Todos hemos escuchado alguna vez la pregunta "¿cuál es tu Doctor preferido?" o frases como "la serie no es la misma desde que X se fue"; muchas veces me ha sorprendido la gran reticencia que veo en este fandom al cambio, cuando es ese mismo proceso de evolución continua lo que alimenta la serie. Todos recordamos el gran drama que tuvo lugar cuando Matt Smith anunció su marcha y la desconfianza de algunos hacia Peter Capaldi, aunque en general Twelve parece haber sido recibido con alegría, incluso entre los sectores más recalcitrantes a la regeneración de Eleven. Y aún así, se sigue echando de menos, se sigue queriendo volver atrás, coger la TARDIS y regresar a las eras de otros Doctores.


En el fondo, creo que es parte de la naturaleza humana. "Cualquiera tiempo pasado fue mejor", dijo Jorge Manrique, y ese es el motivo por el que siempre decimos que ninguna cover puede superar a la canción original, que los remakes son inútiles o que la serie era mejor cuando X era el Doctor/productor (sí, ya sabéis de quiénes estoy hablando y aquí tenéis el motivo que me impulsó a hacer esta entrada). Estamos hechos para recordar, y ese es el motivo por el cual nos apegamos tanto a un Doctor que se acaba convirtiendo en "nuestro" Doctor, por lo que una vez que ya no está, añoramos, y algunos añoran tanto que incluso se convierten en haters de quien viene después.

Yo tampoco soy inocente: se podría decir casi que vivo en el pasado, no en vano he seguido los pasos de River Song (profesionalmente hablando). Yo echo de menos a Ten, a Eleven, pero también a Nine, Two y Three, los otros Doctores que más he visto. Echo de menos a ciertos companions, a ciertas tramas, incluso alguna cosa que Russell T Davies aportó a la serie. Aún así, creo que la razón que hizo que me enganchase a Doctor Who fue el cambio, esa evolución permanente que en otras situaciones soy tan proclive a rechazar; en esta serie sin embargo, es lo que le da vida, y me encanta ver temporada tras temporada y Doctor tras Doctor y comprobar que, en el fondo, todos son el mismo loco en la caja azul.

"Todo pasa y todo queda", dijo Machado, y Doctor Who es el perfecto ejemplo de que esta afirmación es cierta. Detrás de Peter Capaldi hay un gran camino ya recorrido, senda sobre la que nunca se vuelve a pisar, sino que se gira uno a contemplar para aprender y seguir adelante. ¿Hacia donde llegará? De momento, la siguiente parada en el recorrido la tenemos el 19 de septiembre.

Correr y recordar: la esencia de Doctor Who

2 comentarios:

  1. Creo que tienes toda la razón. Cuando descubrí Doctor Who Eccleston fue quién me mostró lo maravilloso de esta serie. Yo nunca había oído hablar de ella y ver que de pronto desaparecía en una explosión de luz y un jovial David Tennant aparecía en su lugar, me descoloco totalmente. Al principio no lo acepté de bien grado pero poco a poco se convirtió en mi regeneración favorita. Después de un tiempo busqué información sobre la serie y vi que estos cambios eran algo habitual, pero lloré a más no poder cuando finalmente exclamó "I don't wanna go". Con Matt Smith me pasó lo mismo y probablemente con Capaldi me pase igual. Creo que es por eso que los fans siempre discuten con este tema; el cariño que cojemos al personaje hace que nos duela al desaparecer y siempre pensemos que ESE era nuestro Doctor.
    Un beso
    Lena desde Compases Rotos

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  2. Ciertamente es un gran tema de discución en el fandom aunque recuerdo el lío que se armó cuando se fue Tennant.
    ¡Y menos mal que quedan muchas cosas! Seven hace mucho tiempo que se fue y ahora estoy leyendo una novela de él, lo gracioso, es que es como si me reencontrase con un viejo amigo y luego cuando comienze la nueva temporada este año será como si volvise a reencontrarme con ese viejo conocido con diferente rostro.

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